Un madrileño en la revolución dominicana combatiendo a los invasores norteamericanos.

Manuel Eugenio González y González, alias “El Gallego”, nació en Madrid en 1923. En 1939 se produce la victoria del traidor golpista de Franco durante la guerra nacional revolucionaria contra la invasión nazi fascista de España, que fue financiada entre otros por multinacionales norteamericanas como Ford, General Motors y Texaco, la represión terrorista de Franco al término de la guerra provocó que el Gallego tuviera que huir junto a su familia republicana, llegando como refugiado a Santo Domingo, República Dominicana, en 1940.

Manuel “El gallego”

Por aquel entonces República Dominicana estaba regida por el dictador asesino Rafael Leónidas Trujillo, apoyado también por el gobierno de Estados Unidos. Con el tiempo, el Gallego se involucrará en la lucha contra la dictadura entrando a militar en el Partido Socialista Popular, participando junto a otros hombres en el intento de ejecución del dictador mediante la colocación de dinamita en una tarima sobre la que iba a pronunciar un discurso. Su lucha contra Trujillo le llevará a prisión, en la que será torturado recibiendo descargas eléctricas. En 1958 saldría de la cárcel sin dientes y con un brazo roto.

En 1961 el dictador Trujillo es finalmente ejecutado, el Gallego prestará su casa para hospedar a los exiliados que regresan al país. En 1963 se produce la victoria electoral del escritor y profesor Juan Bosch, el nuevo gobierno democrático salido de las urnas, intentará tomar algunas medidas como la reforma sobre la posesión de la tierra en contra de los latifundios, derechos de los trabajadores a los beneficios de las empresas, y prohibición de los monopolios privados.

Estas medidas motivaron que  el gobierno imperialista de Estados Unidos cuyas multinacionales controlaban importantes sectores de la economía dominicana, como Alcoa Exploration Company, que extraía el mineral de bauxita (del que se obtiene el aluminio),  Rosario Minning Company, dedicada la extracción de oro, South Porto Rico Sugar Company y Gulf+Western centradas en la explotación de la caña de azúcar mediante mano de obra barata, en coalición con terratenientes locales, altos mandos del ejército y la jerarquía eclesiástica, organizaran un nuevo golpe de Estado, derrocando al gobierno legítimo e imponiendo una Junta conocida como el “Triunvirato”. La resistencia al golpe se expresará mediante huelgas y la creación de grupos guerrilleros del Movimiento 14 de Junio de Manolo Tavárez Justo, a los que el Gallego prestará apoyo logístico.

Tavárez

“Óiganlo bien señores de la reacción, si imposibilitan la lucha pacífica del pueblo, el “14 de junio” sabe muy bien donde están las escarpadas montañas de Quisqueya…a ellas iremos, y en ellas mantendremos encendida la antorcha de la libertad, de la justicia, el espíritu de la Revolución”  Discurso de Manolo Tavarez

En 1965 las movilizaciones cristalizan en la Revolución de Abril, capitaneada por algunos jóvenes militares constitucionalistas, con el coronel Francisco Alberto Caamaño como líder (que llegó a ser elegido presidente provisional) y sobre todo muchos combatientes civiles, que asaltan el palacio presidencial derrotando a las fuerzas reaccionarias golpistas. El Gallego será uno de los hombres de confianza de Caamaño y uno de los primeros en organizar los comandos y proveerlos de ametralladoras y fusiles que escondía en un arsenal clandestino en su propia casa, será el autor del lema “armas para el pueblo” y figurará en la lista de los comunistas más buscados de República Dominicana difundida por el gobierno norteamericano y la CIA.

Coronel Caamaño

En auxilio de los golpistas y para preservar sus intereses, los Estados Unidos presididos en aquel entonces por Lyndon Johnson, participarán directamente en el conflicto enviando más de 40.000 soldados del Cuerpo de Marines y de la  82ª División Aerotransportada, además de todo tipo de equipamiento militar para los derechistas, en la que se designará como operación “Power pack”, que sería su segunda invasión del país al que consideraban su colonia, puesto que ya habían intervenido en 1916.

Milicias populares

Todo ello provocará una guerra abierta contra la invasión extranjera y sus agentes locales, en la que intervendrán hombres, viejos, mujeres e incluso niños, que participarán construyendo y lanzando bombas molotov, haciendo de correo clandestino y enlace, recuperando armas y actuando en algunas emboscadas, como una menor anónima que murió heroicamente tras volar un tanque al colocarle una carga explosiva.

Niña muerta al colocar un explosivo al paso de un tanque

Fabricando bombas molotov

Las mujeres participarán en todo tipo de servicios desde la atención médica a los heridos, o el suministro de alimentos, distribución de propaganda, operaciones de distracción; en algunos casos hasta haciéndose pasar por prostitutas para atraer a los soldados gringos y emboscarlos, en la instrucción militar y política, y como francotiradoras, algunas de estas mujeres serán incluidas también en la lista de los más buscados de la CIA, como es el caso de Piky Lora, otras destacadas directamente en los combates serán Tina “la bazookera”, Mercedes Ramírez “La rubia” o Nati Andujar “la china”, ambas de sólo 16 años.

Piky Lora impartiendo una clase sobre explosivos

La fuerte resistencia popular y los combates calle por calle, incluso cuerpo a cuerpo con cuchillos, piedras y martillos al carecer en muchos casos de armas de fuego, y pese a la desproporcionada intervención criminal norteamericana, apoyada en soldados profesionales bien equipados que dejó como saldo varios miles de muertos, en su mayoría civiles, acaba forzando a los invasores a declarar una tregua y buscar una salida pactada, de la que saldrá García Godoy como presidente provisional, el cual, le concederá al Gallego la nacionalidad dominicana en 1966.

Caamaño en un hospital visitando niño herido por bombardeos

Invasor norteamericano herido
Víctimas civiles de los bombardeos norteamericanos

Godoy será sucedido por Joaquín Balaguer en unas elecciones amañadas como nueva marioneta de los norteamericanos, y continuaría las políticas apátridas y de represión contra el movimiento popular. En 1967 el Gallego es deportado a España por sus denuncias contra los norteamericanos, de España cruzará a Francia y de ahí se dirigirá a Cuba, donde participará en la reorganización e instrucción militar de una fuerza guerrillera para reactivar la lucha en República Dominicana junto a Caamaño.

En 1970, el Gallego vuelve a Santo Domingo con dientes nuevos y bajo la falsa identidad de un comerciante de nombre Agustín Sartorius, sin que sea descubierto por las autoridades. Se encargaría de un grupo táctico responsable de iniciar operaciones de lucha urbana a la espera de coordinarse con un desembarco guerrillero que dirigiría Caamaño, sin embargo, el esperado desembarco se retrasa varios meses.

Se intentó coordinar nuevamente la operación de desembarco con el exitoso secuestro de Crowley, coronel agregado militar de la embajada de EEUU en Santo Domingo, interceptado cuando regresada del club de polo por un comando del Movimiento Popular Dominicano Marxista Leninista,  que acaba siendo canjeado días después a cambio de la liberación de 21 presos políticos. En las siguientes fechas las diversas traiciones y la represión del régimen de Balaguer contra los Comandos de la Resistencia consiguen debilitar al movimiento popular, hasta el desembarco de la guerrilla de Caamaño en 1973, que resulta finalmente cercado por el ejército tras la delación de un infiltrado, siendo Caamaño herido en combate y después fusilado por orden de asesores norteamericanos.

¨Debo ante todo reconocer la valentía, el arrojo y los supremos sacrificios de que dan muestra los dominicanos para reconquistar los derechos que les fueron arrebatados por los personeros de la regresión opresora que durante tanto tiempo han explotado la miseria de nuestros hombres y mujeres en beneficio de sus bastardos intereses y de sus inconfesables designios. Tengo muy cerca del corazón el dolor de madres y padres, hermanos, esposas, que han visto caer en las trincheras del honor a sus seres mas queridos, pero les digo que la sangre de esos mártires no ha sido derramada en vano, ella abona el terreno de la gloria patria y la obligación sagrada de nuestra parte de ofrecer el mismo precio por el triunfo de esta causa. Lo que más profundamente caló en mi vida y dejó su sello para siempre, es el haber llegado a ser un hijo más de nuestra Patria y el enorme privilegio de aborrecer a la clase a que pertenecí y que la explotaba, para abrazarme a las masas y ser un hombre más de nuestro pueblo. Lo importante no estriba en vivir dignamente, sino en saber escoger el momento de morir dignamente…Sigo soñando que desde el poder haremos la revolución, pues no nos podemos engañar, mientras estén en nuestro país los yanquis invasores, no habrá posibilidad de darle a nuestro pueblo lo que tanto se merece: libertad, cambios socioeconómicos y todas esas cosas que son tan necesarias para echar nuestro país hacia adelante.¨  Caamaño

El Gallego fallecerá a causa de una enfermedad ya en 1996.

Canto a santo domingo vertical

Ciudad que ha sido armada para ganar la gloria,
Santo Domingo, digna fortaleza del alba,
hoy moran en mi alma todas las alegrías
al presenciar tus calles conmovidas y claras,
el rostro erguido y bronca la voz de tu trinchera:
¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Sé que para engullirte como sardina rondan
treinta y seis tiburones en tu ardiente ensenada,
celosos de los hombres que construyen la vida
y nunca se arrodillan en sus grandes batallas.
Y tú estarás de pie, diciendo al enemigo:
¡Yanqui, vuelve a tu casa!

El cinturón de fuego que tu vientre comprime
puede volver cenizas la vastedad del mapa,
pero quiere decirte, guardiana de mis sueños,
que todos los infiernos y sus hombres se apagan
en el océano inmenso de los pueblos que gritan:
¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Quiero que sepas hoy que temo más que nunca,
corazón de la vida que prefiere la Patria,
que a todos los amores sembrados en el mundo
quito una flor y es poco para cantar tu hazaña.
¡Yanqui, vuelve  a tu casa!

Tú estarás para siempre dibujada en mi pecho
de marinero en ruta tras la estrella del alba.
Tu voz será la música de mis noches de fiesta.
Y cuando en algún sitio la luna esté apagada,
desplegando mis velas repetiré contigo:
¡Yanqui, vuelve a tu casa!

¡Vuelve a tu casa yanqui!  Santo Domingo tiene
más ganas de morirse que de verse a tus plantas.
Y si violas sus calles combatientes y puras
la tendrás en cenizas, pero nunca entregada.
En medio del silencio de la ciudad Hundida
gritarán los escombros. ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Abelardo Vicioso

  • http://ucf.digital.flvc.org/islandora/object/ucf%3A4958/datastream/OBJ/view/Marines_in_Santo_Domingo_.pdf

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