CastellanoHistory

La historia del movimiento comunal – entrevista con Andy Hernández, Comuna 5 de Marzo Comandante Eterno

English translation here.

Una de las mayores conquistas de Hugo Chávez y de la revolución bolivariana ha sido la incorporación de millones de personas de la clase trabajadora a formas de política participativa en las que nunca antes habían participado. Primero, a través de asambleas constituyentes que reunieron a las clases populares de todo el país para debatir y diseñar una nueva constitución que estuviera al servicio del pueblo, y más tarde a través de los círculos bolivarianos, los comités urbanos de tierras y, en última instancia, el movimiento comunal. 

En el texto que sigue, Andy Hernández, de la Unión Comunera y la Comuna 5 de Marzo, reflexiona sobre la construcción histórica de la democracia participativa en Venezuela.

Entrevista realizada por Isabel María Villalón.


El proceso más incipiente de las comunas eran las asociaciones de vecinos, las cuales en realidad eran representativas. No tenían poder. Pero estas asociaciones de vecinos iniciaron antes de Chávez, en 1960, más o menos. A través de las asociaciones de vecinos, iniciaron un proceso de regularización. Y ese proceso de regularización, por lo menos en Caracas—creo que en las otras regiones del país lo inició Clemente Escoto, que fue uno de los primeros alcaldes en promover todo el tema de la participación—pero aquí en Caracas lo inició Aristóbulo Istúriz. Él empezó con todo el tema de la cartografía de los barrios. Antes, los barrios no existían en la cartografía de la ciudad. O sea, era un espacio en blanco y no se sabía qué había ahí: si había gente, perro, gato… si había casas, no importaba. Y, de alguna manera, la principal política era demolición, contener la expansión de la ciudad, por decirlo de alguna manera. Y la política pública era la demolición de los barrios y no su atención. 

Después hubo una política de consolidación de barrios, que fue el Ministerio Fundabarrios. Este permitía que los barrios tuvieran, de alguna manera, una mínima financiación—-eso antes de Chaves—pero todavía seguía siendo muy representativa. Aristóbulo inicia ese proceso de participación, de que la gente esté en consonancia para poder definir el lugar donde viven, para poder tener una dirección… pues una dirección física, una dirección incluso postsea, porque la gente no tenía dirección postal. O sea, eran asentamiento irregular, pues. 

Después de eso es cuando empiezan a… estamos hablando de que en el 94—Chávez hizo la intentona en el 92, 4 de febrero del 92—pero en el 94 gana Aristóbulo, el alcalde. 

Y luego, Chávez inicia el proceso [de implementación de la democracia participativa]. Lo primero que hace es el proceso constituyente para cambiar la definición de democracia, que en ese momento era representativa, e ir hacia un proceso de involucrar cada vez más a las personas en la democracia participativa y protagónica, que es lo más importante. No es solo participar, es que te hagas protagonista del cambio en tu calle, en el estado, en el país.

Entonces, pasamos de una democracia representativa que, con la Constituyente, se volvió democracia participativa y protagónica. Estamos hablando del 99, que fue la propuesta de Chávez con la que llega a la presidencia. Ahora, la propuesta de participación política: lo primero fueron los círculos bolivarianos1 para discutir todo esto, para discutir la propuesta constituyente.

Luego de eso, lo primero es, entonces, en el 2001 se creó la primera Ley De Los Consejos Locales de Planificación Pública y Popular, para que la gente participara en la política pública, tanto en el diseño, como en la ejecución, como en la contraloría. Pero no había instancia de participación, porque lo que había eran las asociaciones de vecinos, que eran simplemente representativas.

Entonces, ¿Qué pasa con este consejo local de planificación pública? Exige que exista participación. Empezaron a existir distintos comités: los comités de tierra, los comités de salud, los las mesas técnicas de agua, las mesas técnicas de energía y gas, las mesas técnicas de recolección, aseo y desechos, etc. Y, así, empezaron a existir diversas formas o estructuras de participación antes de que existieran los consejos comunales, para poder participar en la política pública que estaban haciendo en ese momento, que eran los consejos locales que estaban anclados al municipio.

Y luego de eso, pasa lo del golpe, se crean las misiones. Las misiones también permiten amplancar aún más la participación, pero luego de eso, Chávez, en el 2005—con profundo conocimiento, pero también leyendo todo lo que estaba haciendo Marta Harnecker, sistematizando lo que pasaba en Brasil, sistematizando sobre todo el tema de los consejos, de los consejos de participación política, de los consejos en donde los ciudadanos se reunían a definir la política pública—-empieza ya a hablar de los consejos comunales.

Y nace en el 2006 la primera ley especial de consejos comunales, que lo que hizo fue que todas esas mesas de participación que había—el comité de salud, comité de tierra urbana que permitía ordenar el territorio, las mesas técnicas de energía y gas, las mesas técnicas de agua, las mesas técnicas de recolección y aseo, la mesa deportiva—todo ese conjunto, dijeron: “Bueno, que se centren y se concentren en una especie de consejo donde definamos lo administrativo y donde tengamos una visión contraloría. Pero, no de los recursos, sino de que se pueda engranar ese proceso. 

Y así nacen los consejos comunales. En el 2006 nace la primera ley especial, que no era orgánica, la ley especial de Consejos Comunales. Esa ley de los Consejos Comunales logra eso, pero ¿qué pasa? Como Chávez viene con la visión de los consejos locales de planificación pública y popular, todavía los consejos comunales estaban anclados a las alcaldías. Entonces, las alcaldías definían el proceso, más o menos. “Ah, bueno, este consejo comunal puede ser así, este consejo comunal puede ser asá”. Entonces, era un proceso muy tutelado todavía desde arriba, desde la propia estructura.

Pero Chávez empieza a hablar de la necesidad de la transformación del Estado,2 y se lanza lo que es la segunda constituyente, lo que él llama la Constituyente Roja. Esa no ganó, hay que decirlo. Pero la Constituyente Roja, que es la reforma constitucional, lo que dice Chávez es que hay que trascender las alcaldías. “Las alcaldías no pueden ser las que me ordenen los territorios”, dice. “La propia gente tiene que ordenar su territorio, la propia gente tiene que diseñar su política pública y la diversa gente tiene que atender los diversos problemas de la sociedad”. Y se lanza entonces esa primera ley, que permite que se haga eso.

Luego hay otra reflexión que para mí es de las más geniales, que es la del 2009, cuando Chávez empieza a hablar de teoría, de organización popular, que es el “Aló Teórico”. En ese proceso, cuando Chávez empieza a hablar de la organización teórica popular de la República, ahí empieza a recoger de Mao, de Marta Harnecker, de la revolución rusa, los cordones de fábrica de Chile, los consejos de fábrica de Gramsci… empieza a beber de todos los elementos.

Por supuesto, empieza a leer mucho a Mariátegui3 y hace una reflexión que para mí es sumamente clave e importante. Dice: “Los consejos comunales no pueden ser apéndice de las alcaldías. No pueden ser apéndice de los ministerios. No pueden ser apéndice ni siquiera de la presidencia. No matemos el niño antes de nacer”. Precisamente lo que está haciendo ahí, lo que yo diría, es que esto fue el primer Golpe de Timón4. Es decir, no puedo pretender que la transformación del Estado la guíe el propio Estado. La tiene que guiar la gente. O sea, esto tiene que ser un proceso constituyente permanente y eso es, en esencia, lo que es la comuna y el consejo comunal: un proceso constituyente permanente. Si es un constituyente permanente, es que la verdad y la soberanía reside en la gente, en la población, en el que está ahí escribiéndolo. Entonces, para mí, eso encierra muchas cosas. Pero lo que más encierra es que este proceso nos pertenece.

Entonces, a partir de ahí, empieza una reforma de las leyes y se incorporan otras. Nace lo que se llama la batería de leyes del poder popular. Ya la ley de consejos comunales … ya no solo es de consejos comunales. Chávez habla de que los consejos comunales no pueden ser entes aislados, que nada más sirvan para meter proyectos.

Todo eso que está diciendo Chávez es precioso, porque es un proceso de sistematización de lo que pasó del 2005 al 2009, y él está hablando de ese proceso de sistematización, de la crítica, porque lo bueno es que esto ha sido un proceso creador. Entonces, ese proceso, que es Chávez siendo síntesis de todo lo que ha ocurrido, con el tino político de ver lo que está sucediendo y con la proyección de lo que pudiera pasar.

¿Qué hace Chávez? Dice: “Bueno, los consejos comunales no pueden estar anclados nada más a su territorio”. Y dice: “Tiene que haber una especie de red, hay que hacer una modificación ahí”. Y le dice al ministro de ese momento: “Para que haya una federación de consejos comunales, no pueden estar nada más pensando en su territorio”. Y dice esta frase: “Lo local, confinado a lo local, es contrarrevolucionario”.

Bellísimo, bellísimo, porque entonces, ¿qué pasa? Dice que tú tienes responsabilidad en lo que pase en tu territorio, pero también fuera de tu territorio, porque no estamos desconectados. O sea, soy tan responsable de lo que pase en Venezuela como de lo que pase en Latinoamérica. Uno es responsable de lo que pase en Venezuela y Latinoamérica, como de lo que pase en el mundo. Es decir, estamos construyendo un modelo, y ahí es donde Chávez le da la visión universal, que creo que para mí es la genialidad: estamos construyendo una referencia. No estamos diciendo que hagan lo que nosotros hicimos. Para nada, pero sí estamos construyendo una referencia de lo que puede hacer la gente, de lo que puede hacer el pueblo gobernando. Entonces, creo que ese elemento de esa sistematización dice muchas cosas. Hay muchos videos que lo recogen los compas de TatuyTV—que es una fundación que recogió muchos videos de Chávez.

Entonces, sale el conjunto de nuevas orientaciones en las leyes: sale la Ley Orgánica de Comunas, la Ley Orgánica de Consejos Comunales, la Ley orgánica del sistema económico comunal (que no existía), la Ley Orgánica de Planificación Pública y Popular, la Ley Orgánica de Gestión de Transferencias y Otras Atribuciones al Poder Popular y, después, otro conjunto de leyes, pero esas son las más importantes.

Entonces, ¿qué permite eso? Que ya no hay una forma única e inequívoca de organizar el territorio. Hay una orientación general, sí: consejos comunales, pero lo decide la gente cómo lo va a hacer. Lo otro que hacen estas leyes es, bueno, ya hay una integración, hay un sistema unificado nacional. Es decir, ya no es un proyecto pequeño que es de tu consejo comunal, que es de tu aldea solitaria, aldea aislada, sino que ahora hay un tejido—y esa palabra a mí me gusta mucho, porque Chávez usa mucho la biopolítica para explicarlo.

Somos como una célula que se va ramificando para crear el órgano, pero el órgano no es el órgano si no está claro y cumple la función de un cuerpo. Pero un cuerpo no es un cuerpo si no es un cuerpo integrado por lo económico, lo político, lo social, lo psicológico. Entonces, empieza un entramado de comprender que la comuna no está destinada a ser pequeña, sino a pensarse como un cuerpo nacional.

Incluso hubo un discurso y una frase en ese momento del Ministerio de Comunas, que a mí me encantó y me flechó durísimo, que es: “la comuna es la patria nueva”. Y la patria es todo el territorio nacional. Entonces, ese elemento empezó a encadenarse. Luego empezaron a salir las comunas y, ¿después las comunas qué? Ah, bueno, después de la comuna puede venir la ciudad comunal. Pero, después de la ciudad comunal, ¿qué? Después de la ciudad comunal puede venir la Federación Comunal. Pero después de la Federación Comunal, ¿qué? Bueno, la Confederación Acción Comunal que es el nuevo tejido nacional, el nuevo cuerpo de la nación. La idea es que nosotros culminemos la refundación del Estado cuando toda política pública esté confederada en un conjunto de comunas agregadas de manera escalonada, si se pudiera decir, o de manera escalar (el territorio, de lo pequeño a lo grande).

Entonces, así cubres todo el cuerpo nacional. No hemos llegado ahí, ese es el horizonte, lo que nosotros llamamos en nuestro curso, el ‘horizonte comunal’. Entonces, ese elemento viene a terminar de, como, dar la fórmula para lo nacional. Ahí estamos en lo nacional. Pero Chávez, y Fidel—porque no fue Chávez solo, también fue Fidel—cuando derrotaron al ALCA propusieron un elemento para el tema regional, que fue el ALBA. Y el ALBA no es más que el intercambio y profundización de la economía regional. Los que están en el ALBA, pues, la idea es que el ALBA fuese toda Latinoamérica, a la que todos pudieran entrar ahí.

Pero, bueno, nosotros colocamos petróleo y, por ejemplo, Guayana nos mandaba arroz, otros nos mandaban azúcar. Era un sistema de intercambio solidario entre naciones. Entonces, fíjate que es escalable o como engranable todo el proceso. Entonces, fíjate que está ahí: está el tema económico, está el tema político, está el tema organizativo territorial, pero faltan los temas subjetivos.

Y entonces, en el último golpe de timón, Chávez dice: “Pero es que la comuna, entonces, es un papel. Y yo lo veo todo muy bonito, con un papel y tal, y todo está muy bello, pero ¿dónde está la comuna? Y más importante que la comuna, ¿dónde está el espíritu de la comuna?”

Que el espíritu de la comuna, precisamente, es que todo sujeto o sujeta, desde la posición donde esté, tenga la oportunidad, la intención y la vocación de promover y motivar la participación, y sobre todo el protagonismo, del pueblo organizado. ¿Organizado en qué? En comunas. Y ahí es donde le regaña a todos los ministerios: “Yo voy a tener que eliminar el Ministerio de Comunas”, dice. “Entonces todo el mundo habla de comuna y cree que es el ministerio que se tiene que encargar.” Pero la comuna en sí es el modelo de desarrollo venezolano para alcanzar la suprema felicidad según Chávez y el socialismo. Entonces, ahí cierra como todo ese ejercicio.

Pasamos de 2003, 2006, 2007, 2009, 2010, 2014… Si llegamos ahorita a las últimas reformas que se hicieron en 2023, en 2024, estaríamos hablando de que ahora estamos caminando o dando unos pasos más allá, destinando parte del recurso a todos los territorios organizados en comuna. Y esa es la etapa donde estamos ahorita. Todavía no hemos llegado—eso hay que decirlo, esto es un proceso continuo, una constituyente permanente, una constituyente del pueblo. Difícil, sí, pero el capitalismo está destrozando la humanidad, así que nos toca hacerla difícil.

  1. Aunque no formaron parte formal de la Constituyente de 1999, los Círculos Bolivarianos fueron organizaciones de base que combinaron debate político, participación cívica y resolución local de problemas, contribuyendo a consolidar el proyecto constituyente al traducir los principios constitucionales en práctica cotidiana.
  2. Chávez enfatizó reiteradamente que el Estado burgués no podía hacer la Revolución Bolivariana y que el movimiento comunal era el vehículo para transformar el Estado capitalista heredado en un nuevo “Estado comunal”. Para él, el proceso requería una estrategia de doble poder: construir instituciones desde abajo hasta que pudieran convertirse en la forma dominante de gobierno.
  3. Aunque José Carlos Mariátegui (1894–1930) no teorizó sobre una experiencia como las comunas en sí mismas, es citado frecuentemente por Chávez y pensadores bolivarianos por su rechazo a socialismos importados—resumido en su frase “No queremos ni calcar ni copiar, sino crear”—insistiendo en que el socialismo latinoamericano debía surgir de realidades locales. También rechazó el marxismo determinista y afirmó que el socialismo no puede decretarse ni imponerse administrativamente, sino construirse colectivamente mediante luchas y nuevas formas de poder popular, idea central en el Golpe de Timón de Chávez, donde este exigió que las instituciones comunales mantuvieran autonomía frente a la burocracia estatal.
  4. “Golpe de Timón” es el término que Chávez empleó en su última reunión televisada de gabinete (octubre de 2012) para pedir un giro decisivo dentro del proceso bolivariano. En ese discurso criticó la inercia burocrática y afirmó que el futuro de la revolución dependía de profundizar el poder popular, especialmente a través de los consejos comunales y las comunas como motores de un proceso constituyente permanente. Desde entonces, la expresión se usa como resumen de su llamado a superar la burocracia y colocar la soberanía política en manos del pueblo.

Leave a Reply

To respond on your own website, enter the URL of your response which should contain a link to this post's permalink URL. Your response will then appear (possibly after moderation) on this page. Want to update or remove your response? Update or delete your post and re-enter your post's URL again. (Find out more about Webmentions.)

More in:Castellano

0 %